Por Jon López; periodista y creador de Alicante Live Music

Durante un tiempo, Alicante fue conocida como Lucentum, seguramente debido a luz natural que embellece este rincón exquisito a orillas del Mediterráneo, cuando el sol brilla sobre lo alto del castillo de Santa Bárbara.

Pero cuando la luna y la iluminación artificial toman el relevo del astro Rey, la vida nocturna de Alicante adquiere un resplandor característico, que atrae a gente de los lugares más recónditos de la (santa) faz de la tierra. Y en esa diversidad, y en la característica simpatía de los alicantinos, uno encuentra la comodidad necesaria para tomarse una copa, degustar lo mejor de la gastronomía local o para paladear música, de todo tipo, en una completa agenda semanal de conciertos, en los que podemos disfrutar a bandas autóctonas buscándose la vida, grupos emergentes del indie español, sesiones jam… y grandes mitos de la historia musical patria.

Hoy, para demostrar que Alicante está llena de alternativas, haremos un repaso de los 11 mejores lugares para disfrutar de música en directo en nuestra ciudad.

Para empezar, os llevamos a la sala con más solera de la capital: la Sala Stereo, que situada a escasos metros del Mercado Central, lleva más de quince años trayendo a la ciudad, a lo más granado del panorama indie nacional, dando bola a los nuevos valores locales y haciendo guiños a algunos grupos internacionales emergentes. Por su escenario ha pasado últimamente gente como The new raemon, El columpio asesino, Evan Dando, Carmen Boza, The limboos o Julián Maeso y cuando no hay concierto, podéis encontrar allí dj´s que reproducen, en sus platos, la música más alternativa de la actualidad.

En la manzana colindante a la de la Stereo, tenéis otro lugar mítico: El Clan Cabaret. Un local, con rollito alternativo, en el que, cada noche, se dan cita los” hipsters” locales (y visitantes) para asistir, in situ, a los constantes guiños al arte emergente que hacen en el local. Allí podéis encontrar a los monologuistas más desternillantes del canal Paramount Comedy, los cantautores con letras más jocosas de la escena nacional… y música acorde con esa maravillosa rareza que siempre te asegura pasar un buen rato.

A escasos metros de allí, podéis sumergiros en otra parte de la historia nocturna de la terreta. Aunque muchos dicen que la ruta de la madera ya no es lo que era, bares como El Jaleo, el Jendrix, el Brujos o El Tributo mantienen, en sus listas de reproducción, la esencia del mejor rock, el reggae y el metal de la historia. Además, si os pasáis por allí, de miércoles a domingo, es más que probable que podáis cruzaros con algunos de los nuevos valores de la cantera musical alicantina, desplegando su arte sobre los pequeños escenarios de estos bares con solera.

Otra asociación cultural con raigambre es el Ocho y medio, en el barrio de San Antón, que ha vuelto, con más fuerza que nunca, a llenar las noches de Alicante de música, monólogos, teatro, poesía…. vamos: de arte puro y duro. Allí el concepto de “en la variedad está el gusto” está a la orden del día. Por lo que una visita a este local os asegura la desconexión.

Igual que Las Cigarreras: Un centro cultural ubicado en la antigua fábrica de tabaco y, en cuyas tres naves, podréis encontrar la interacción, el diálogo, la creación y la proyección de la experiencia sensorial más evolucionada de todas las manifestaciones artísticas. Allí os podéis topar con una  visión diferente del arte de vanguardia, ya sean artes plásticas, visuales y escénicas, arquitectura, música, danza, nuevas tecnologías aplicadas a la creación. En definitiva, un lugar apropiado para calmar vuestra sed de cultura.

Si lo que buscáis es la magia de los cuentos de hadas aplicada a la música nocturna, no podéis iros de  Alicante sin visitar el Unbuendía Lounge bar. Un local pequeño, y con mucho encanto, por el que cada fin de semana pasan las versiones más intimistas de grupos consolidados como La habitación Roja, Neuman, McEnroe, Modelo de respuesta polar, Matellán, La familia del árbol… solistas como Fernando Alfaro, o las bandas emergentes que protagonizan los concursos que organiza el propio bar. Además, la Gran Vía (lugar donde está el bar), es una zona en pleno apogeo, por lo que, después del concierto, no os costará encontrar, por allí, un sitio interesante para tomaros una cerveza, o una copa, para completar la noche.

Otro punto atractivo es la asociación cultural el taller Tumbao, en Benalúa. Un lugar, en mitad de la ciudad, que vive de mostrar a su público entretenidos recreos de arte minoritario. Con una decoración a mitad de camino entre el hippismo y el modernismo más intimista, podréis deleitaros cada fin de semana con talleres, presentaciones de libros, micros abiertos de poesía o música, conciertos y un arte en desuso que allí se empeñan en recuperar: la conversación.

En cuanto a Jazz, si estáis por el centro, el Coppelia, de la calle San Francisco, ofrece actuaciones varias y sesiones jam a lo largo de la semana.

La zona de la playa de San Juan es otra zona interesante para combinar música y diversión. Allí, de manera escalonada, podéis encontrar conciertos desde que oscurece hasta más de las dos de la mañana; de miércoles a domingo (en verano todos los días), bares como el Frontera, el Honky Tonk el quitapenas o el Texaco ambientan la zona de la playa.

La Sala Babel es otro lugar mítico que no os deberíais saltar si visitáis Alicante. Sobre todo si os gusta el rock & roll. La gracia de ese sitio es que combina música en directo, con locales de grupos. Por lo que allí se suelen congregar  gran parte de los melómanos de la ciudad, haciendo que las sesiones jam, que allí surgen, sean muy instructivas, tanto por lo que se descubre en el escenario, como por lo que se habla fuera de él.

Un lugar ,en pleno apogeo, que organiza varios conciertos de Punk Rock semanales, es la Sala Marearock del puerto: uno de los enclaves más hermosos de la ciudad donde habitualmente, se mezcla la juventud local y los innumerables estudiantes, y visitantes extranjeros, que hay en la ciudad. Allí , aparte de encontrar un sitio ideal para terminar la noche, en bares como el Marmarela o el Kraken, podéis ver, ocasionalmente, conciertos que aúnan la música con unas exquisitas vistas al mar.

Por último, os citamos otros lugares de interés que también contribuyen a que en Alicante la música nunca deje de sonar. Como, por ejemplo, el Freaks arts bar, en la calle Alona ó El Pirata de la Havana y el Café Cultural Uno, ambos en El Barrio: un lugar ideal para vivir los postconciertos,  ya sea en los bares con solera musical de la plaza Quijano, en la calle Tarifa, en la calle Argensola, o en  Labradores.