El Panteón de Quijano es uno de los parques más emblemáticos de la ciudad de Alicante. Un remanso de paz en el bullicio diario y un parque que invita a la reflexión. Su  historia nace con la bondad de un hombre que luchó contra una epidemia que se desató en Alicante a finales del siglo XIX y que finalmente acabó también con su propia vida.

Alicante elevó en su memoria y para la eternidad un monumento de gratitud. Aunque pocos conocen hoy la historia que guarda este parque, sus piedras, sus bancos, sus árboles y su tierra nos cuentan la historia de bondad que allí se escribió. El Panteón de Quijano cuenta con una pequeña y singular cueva, un pequeño estanque con ranas de piedra muy al estilo romántico y una pequeña caseta que hasta hace poco era una coqueta biblioteca.

En el centro del jardín se levanta el mausoleo de piedra que alberga los restos de Trino González de Quijano; un conjunto piramidal de piedra y marmol negro, coronado por un gran obelisco; el elemento más característico de este parque de aspecto decimonónico,  que además alberga la memoria y el reconocimiento a Trino de Quijano, gobernador civil de Alicante, y que representa las virtudes de este hombre: la fe, el valor, la caridad y la templanza.

El Gobernador Civil de Alicante Trino González de Quijano murió en 1854 víctima de la epidemia de cólera que desoló Alicante. Su comportamiento durante este trágico periodo ayudando a los pobres, ordenando que las tiendas no se cerraran y atendiendo a moribundos motivó el proyecto del Panteón que además fue sufragado por numerosos ciudadanos de la provincia. El conjunto del parque sigue modelos académicos y tiene como referente inmediato el Obelisco a los Héroes del 2 de Mayo de Madrid construido por Isidro González Velázquez entre 1822 y1840.

 

Panteón de Quijano

Plaza Sawnta Teresa s/n, Alicante 03004

Dirección

Plaza Santa Teresa s/n Alicante, 03004