PARASAILING EXPERIENCE ALICANTE

Te vamos a contar nuestra experiencia para que llegues a sentir el viento en tu cara, el mar bajo tus pies y la brisa marina envolviéndolo todo en mitad de una paz que parece inalcanzable.

PARASAILING EXPERIENCE ALICANTE

Alicante City ha hecho parasailing para descubrir la fachada marítima de la ciudad desde el punto de vista de las gaviotas. Son algo más de las tres de la tarde. El punto de encuentro es la playa del Cocó, junto al Postiguet, donde nos espera una lancha sobre la que ya va una pareja irlandesa que disfruta de Alicante.

En la orilla nos colocan los chalecos salvavidas y entramos al agua al encuentro de la embarcación a la que subimos por la escalerilla.

PARASAILING EXPERIENCE ALICANTE

Sin darnos tiempo a pensar lo que vamos a hacer, la barca se pone en marcha y recibimos  instrucciones mientras nos colocan el arnés: la salida es en pareja y la haremos sentados, si una vez en el aire tenemos cualquier problema cruzamos los brazos, nos dicen cómo debe de quedar el arnés una vez en el aire, y que cuando volvamos al barco, en el ‘aterrizaje’ de nuevo en la embarcación, tenemos que quedarnos de pie.

PARASAILING EXPERIENCE ALICANTE

La lancha se adentra en el mar y toma velocidad. Casi sin darnos cuenta el paracaídas se ha desplegado y toca ir a la ‘zona de despegue’ para unirnos al paracaídas que nos elevará. Suavemente los pies se alejan de la barca y estamos en el cielo en un periquete. La sensación es estupenda y en ningún momento sientes tirón alguno, ni vértigo, ni miedo. Empieza a apoderarse de nosotros una gran paz porque apenas se oye el motor de la lancha.

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La brisa del mar nos refresca. Nos sentimos como en un columpio que se balancea sobre el mar que tiene unos todos azules y verdes turquesas que nos enamoran. Vemos la playa del Postiguet llena de bañistas y un grupo de chavales nos saluda desde su patín de agua desde el que se zambullen constantemente. A lo lejos, mucho más adentrados en el mar, vemos un grupo de embarcaciones optimist cuyas velas blancas ofrecen una vista marinera de nuestra costa.

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Nos hacemos una idea de lo que sienten las aves cuando sobrevuelan el mar y en cierta forma sentimos envidia porque desde arriba se ve todo de una forma mucho más simple y hermosa. Vemos el Castillo desde la perspectiva de mar adentro y nos encanta. La lancha da varias vueltas para que tengamos diferentes perspectivas y sentimos una gran sensación de libertad.

Es una gozada sentirte en el aire, tus pies bajo el mar inmenso, tus ojos que miran Alicante como lo que es, una ciudad con una fachada marítima que invita a disfrutar, dentro o fuera del mar, sobre él o sobrevolándolo.

Hemos estado volando sobre el mar durante 15 minutos intensos. Cuando regresamos una familia danesa con dos niños rubios como el sol se colocan los chalecos salvavidas para vivir su propia experiencia sobre el mar de Alicante y una pareja de amigas francesas hace lo propio. De nuevo en el Cocó volvemos la vista y vemos alejarse el paracaídas de colores que durante un rato nos ha transportado al cielo de Alicante, sobre un mar verde esmeralda. Y pensamos que hay muchas maneras de disfrutar de Alicante.